Generalmente afecta a los adultos y se vuelve más común con la edad. No se comprende bien la causa exacta, pero es posible que se combinen varios factores para causar este tipo de glaucoma. La mayoría de las personas no presenta síntomas hasta que ocurre un daño significativo en el ojo.
La presión intraocular puede estar elevada o dentro de los valores normales. En personas de etnia africana, el glaucoma es más grave y aparece a edades más tempranas, y hay 6 a 8 veces más riesgo de ceguera (1). En este artículo, exploraremos los síntomas sutiles y métodos de diagnóstico clave que pueden marcar la diferencia en el cuidado de tu salud visual. El GPAA, como proceso crónico, ha de ser diagnosticado de manera prematura para evitar los daños irreversibles que se producen; por tanto, en esa dirección deben encaminarse todos los esfuerzos. Se preservaron los principios de la bioética, en concordancia con lo establecido en las regulaciones vigentes en la República de Cuba para este tipo de estudio.
Los estudios de control en personas que no presentan síntomas y que están en riesgo, pueden ayudar a identificar tempranamente el problema y prevenir las complicaciones del glaucoma de ángulo abierto. El diagnóstico se hace frecuentemente durante una consulta médica oftalmológica (especialista en el ojo) o por un optómetra durante un control de rutina para revisar la vista y la presión ocular. El diagnóstico puede hacerse cuando se detecta evidencia de daño a los nervios, ya sea al hacer estudios de la vista o al observar cambios dentro del ojo. Otros estudios pueden ser necesarios para cualquier otra causa de esta condición, incluyendo análisis de sangre y una tomografía computarizada (TAC) o una resonancia magnética (RM) de la cabeza. Este tipo de glaucoma se presenta en bebés cuando existe un desarrollo incorrecto o incompleto de los canales de drenaje del ojo durante el período prenatal.
Un láser puede quemar la malla trabecular con el fin de mejorar el drenaje del humor acuoso. La cirugía convencional de glaucoma es más compleja e invasiva que los procedimientos con láser o MIGS. Al ser más invasivo, suele tardar más en realizarse y tiene un período de recuperación más prolongado. Los dos procedimientos convencionales más comunes son la trabeculectomía y la cirugía de implante de drenaje. Dos MIGS comunes para el glaucoma de ángulo abierto son el trabectomo y el bypass trabecular iStent. Si una o más de estas pruebas confirman un diagnóstico de GPAA, su oftalmólogo probablemente le recomendará gotas recetadas para los ojos y/o cirugía láser.
En el glaucoma primario de ángulo abierto, el ángulo de drenaje parece normal y claro. Pero a menudo hay una obstrucción más profunda en el canal; piense en una tubería obstruida que impide que el fregadero drene. El humor acuoso también regula la presión intraocular (PIO), el nombre médico de la presión ocular. Existe gran variedad de fármacos disponibles (véase tabla Fármacos usados en el tratamiento del glaucoma).
Si el ángulo se estrecha, limita la cantidad de líquido que llega a la red trabecular. En estas circunstancias, el líquido todavía se produce con toda su fuerza, pero no puede drenar. Pueden desarrollarse áreas oscuras en forma de cuña, que reflejan daños en la capa de fibras nerviosas retinianas. Informe a sus médicos sobre cualquier efecto secundario que pueda experimentar o si sufre de alergias. Cambiar los medicamentos no necesariamente significa que su glaucoma está empeorando.
El humor acuoso fluye a través de una ruta específica hacia la parte frontal del ojo (la cámara anterior). Esta ruta permite que el humor acuoso envíe nutrientes y oxígeno importantes a otras partes del ojo, como el cristalino y la córnea. La cirugía para el glaucoma primario de ángulo abierto y el glaucoma normotensivo incluye la trabeculoplastia con láser, los procedimientos filtrantes protegidos y los procedimientos que solo promueven una porción de la vía de drenaje.
En la presente investigación fue considerado un elemento importante en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes. En el glaucoma de tensión normal, el nervio óptico se daña a pesar de que la presión ocular no es muy elevada. Todavía se desconoce el motivo por el que los nervios ópticos de algunas personas se dañan a pesar de que presentan niveles de presión prácticamente normales. El glaucoma es una enfermedad ocular que gradualmente reduce la visión. Normalmente, no se presentan señales de advertencia temprana ni síntomas dolorosos en el caso del glaucoma de ángulo abierto. Esta enfermedad se desarrolla lentamente y, en ocasiones, sin que se advierta la pérdida de la visión por muchos años.
La meta trapéutica Oftalmolima Centro de Microcirugía Ocular es alcanzar valores un 20 a 40% por debajo de los registros previos al tratamiento o la PIO con la que se sabe que ocurrió el daño. En general, cuanto mayor es el daño producido por el glaucoma, más debe reducirse la presión intraocular para evitar mayor daño. Si la lesión progresa, debe bajarse aún más el objetivo de la presión intraocular; se recurre entonces a tratamientos adicionales.